LA DESPEDIDA DE UN HOMBRE SABIO

Volví a comprobar -ya lo había visto aparecer tras las cortinas del escenario de un recinto abarrotado, fue en Orense hace tres años- como no es necesario entender todo lo que encierran sus líneas para que las canciones de Leonard Cohen cautiven; te hagan sentir una emoción distinta a la que se experimenta con la música de otros artistas capaces también de llenar el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

Una espectadora intentaba que su Smartphone le echase una mano para averiguar el nombre de lo que estaba sonando, quizá era anoche sólo cuestión de dejarse llevar por la voz –convincente como nunca antes- de Cohen, por el virtuosismo de su banda, por la belleza de los coros –y los solos- de Sharon Robinson y las Webb Sisters.

Hace no demasiado le llegó a Leonard Cohen el reconocimiento del gran público. Ahora abandona el escenario bailando y sus setenta y ocho años no le impiden arrodillarse ni ofrecer conciertos de cuatro horas. Hubo en la actuación del cantautor canadiense más que espectáculo, música y poesía; es posible que asistiésemos a la hermosa -vitalista y llena de dignidad- despedida de un hombre sabio que con composiciones tristes que parecen arrancadas del alma, con la humanidad que desprenden  sus ojos casi cerrados consigue conmover y poner en pie a miles de personas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: